
La pandemia ha obligado a millones de empresas a tener que parar sus actividades productivas e implementar estrategias orientadas a mermar el impacto de la crisis económica. Esto con la finalidad de garantizar la continuidad de sus operaciones.
La clave para asegurar la permanencia de una organización en el mercado, luego de haber tenido que interrumpir sus actividades repentinamente, está en implementar de forma rápida y eficaz un plan de continuidad que le permita superar y enfrentar las adversidades. De eso se trata el plan del continuidad del negocio según el estándar ISO 22301:2019, el cual plantea un Sistema de Gestión de Continuidad (SGCN) que ayuda a las empresas a recuperarse de la paralización abrupta de sus operaciones.
Esta norma internacional busca minimizar los riesgos a los que se expone una organización en épocas de crisis, a partir de la creación de planes de continuidad. Estos están orientados a reducir el impacto dentro de la compañía ante una posible catástrofe o crisis económica, como la que se vive actualmente a causa de la COVID-19.
En este sentido, según una encuesta realizada por Mercer a 40 empresas líderes en Perú, solo el 35 % de las compañías desarrolló planes de continuidad para responder a la crisis sanitaria.
Cabe destacar que la falta de este tipo de estrategias para enfrentar escenarios de crisis no solo ha alcanzado al Perú, sino también a otros países de Latinoamérica. Por ejemplo, en México, de acuerdo a lo que revela un informe de la misma entidad de gestión del capital humano (Mercer), el 57 % de las empresas reconoció haber tenido que implementar planes similares sobre la marcha, tras la confirmación del primer caso de coronavirus en tierras aztecas.
Por ello, para minimizar los riesgos que pueda afectar la operación de la compañía, es importante implementar un plan de continuidad de negocio a partir de la norma ISO 22301:2019. Este es el único certificado a nivel internacional que contiene elementos claves que permiten salvaguardar la operatividad de una empresa:
1. Definir las situaciones críticas
Este primer paso ayuda a identificar los activos críticos y cuáles son las etapas del proceso de negocio que tienen alcance en ellos y que puedan generar riesgos.
2. Asignar responsabilidades
Se debe propiciar la creación de grupos humanos, el cual incluya la participación de profesionales y expertos en la gestión de crisis, entre ellos el comité de emergencia, que será el encargado de actuar en primera instancia durante situaciones críticas.
3. Establecer las acciones de respuesta
En esta tercera fase, se debe determinar el camino a seguir y las acciones que se pondrán en marcha para llevar a cabo el plan de continuidad, el cual debe incluir:
4. Mantenimiento del plan
Tras la elaboración del plan, es importante utilizar los datos obtenidos para actualizarlo y lograr mejorar su eficiencia. Así, las organizaciones estarán preparadas ante futuras eventualidades repentinas que generen interrupciones en la operatividad de sus actividades.
5. Características de los tiempos de recuperación
En conclusión, un plan de continuidad correcto ayuda a sobrellevar eficazmente todas las situaciones que traen los tiempos de crisis.
Fuentes:
Elementos claves para crear un plan de continuidad con ISO 22301
Elementos del plan de continuidad según ISO 22301
Empresas en México carecen de un plan frente a continuidad como la del COVID-19
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