
¿Cuál es el papel del BSC en la gestión en empresas de salud?
El Balance Scorecard (BSC), o cuadro de mando integral, representa un modelo de gestión estratégico-operacional que permite desarrollar, comunicar e implementar una estrategia. Fue desarrollado por Robert Kaplan y David Norton para abordar integralmente el rendimiento del negocio y posibilitar la obtención de resultados a corto o mediano plazo.
Este método, ampliamente utilizado por las compañías, viene siendo aplicado en entornos menos comerciales como el de los establecimientos de salud. Guillermo Alva Burga, profesor del curso BSC Balance Scorecard: herramienta para el planeamiento y la gestión en empresas de salud del PEE de ESAN, explica al respecto que el BSC permite enlazar la estrategia con las operaciones diarias. "Posibilita que todos los trabajadores, dependiendo de su nivel, sepan la importancia de las labores que realizan y cómo estas suman para el logro de los objetivos de la institución de salud".
De esta manera, el cuadro de mando integral cumple un papel importante en la gestión de las empresas de salud. Permite alinear la visión, misión, objetivos y estrategias, lo que ayuda a la organización a avanzar hacia sus metas. Asimismo, ayuda a tener claro los flujos de actividad, dinero y resultados.
El BSC resulta apropiado como un instrumento de control de gestión en instituciones de salud, ya que el objetivo principal de estas es brindar servicios de calidad a los usuarios. Dicha estructura una serie de indicadores, objetivos y actividades tomando en cuenta aspectos financieros, procesos orientados al logro, a los clientes, al crecimiento y al desarrollo.
La estrategia juega un papel muy importante en el BSC. Para diseñarla, se deben identificar los siguientes elementos básicos:
- La razón de ser de la compañía; es decir, la misión, que equivale al estado actual de la empresa.
- Lo que la organización quiere llegar a ser; la visión (estado futuro).
- Los objetivos y metas estratégicas que ayudan a entender la visión desde el punto de vista práctico y que le dan forma al plan estratégico.
En conclusión, la utilización del BSC en los sistemas de salud no solo proporciona beneficios a las compañías y empresas de salud, sino también a los clientes o pacientes de forma indirecta. Al convertirse en un vehículo de clarificación de la estrategia y comunicación, dirige los cambios que hay que efectuar y hace medibles las mejoras.
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Fuentes:
Entrevista a Guillermo Alva Burga, docente del curso BSC Balance Socorecard: herramienta para el planeamiento y la gestión en empresas de salud en ESAN.
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