
Para que una organización pueda operar, requiere de recursos a corto plazo que le permitan cubrir las necesidades a tiempo. Estos comprenden los insumos, materia prima, mano de obra, reposición de activos fijos, entre otros; es decir, lo que se conoce como capital de trabajo. Este concepto financiero también tiene relación directa con la capacidad que tiene el negocio de generar flujo de caja.
Carlos Aguirre, profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN, explica que la necesidad de financiación de capital de trabajo depende de muchos factores: del sector, del momento o de la empresa. Detalla que lo primero que hay que entender es que existen dos tipos de capital de trabajo que se definen en base al tiempo:
El capital de trabajo debe permitir que la organización enfrente cualquier tipo de emergencia o pérdida para evitar caer en la bancarrota. En algún momento, la mayoría de las empresas necesitan capital de trabajo a corto plazo para realizar sus operaciones.
Por ejemplo, los pequeños comerciantes deben encontrar capital de trabajo para financiar la acumulación de inventario estacional entre septiembre y noviembre para las ventas navideñas. Pero incluso un negocio que no es estacional ocasionalmente experimenta meses en los que las órdenes son inusualmente altas. Esto crea una necesidad de capital de trabajo para financiar el inventario resultante y la acumulación de cuentas por cobrar.
¿Qué quiere decir esto? Según Aguirre, a lo largo del año hay un capital de trabajo mínimo, "ese que nunca desaparece". También existe un capital de trabajo temporal, que representa un incremento cuando los negocios están en períodos de mucha actividad económica. "Ese capital de trabajo estructural, el mínimo con el que puedes trabajar a lo largo del año, en los meses donde menos vendes, se debería financiar en principio con deuda de mediano y largo plazo y/o patrimonio", afirma el experto.
Sin embargo, no sucede lo mismo con el capital de trabajo temporal, el cual debe financiarse con deudas de corto plazo. "Tomas la deuda, financias la campaña estacional, finaliza la campaña y pagas el crédito de corto plazo", indica Aguirre.
El economista aconseja tener mucho cuidado con financiar el capital de trabajo estructural con préstamos de corto plazo, ya que este tendría que ser renovado muchas veces. ¿La razón? "Porque es un préstamo de corto plazo que está financiando una necesidad estructural de largo plazo", explica.
Como vimos, el capital de trabajo resulta de la unión de varios elementos, como el inventario, el efectivo y, finalmente, lo que conocemos como cuentas por cobrar. El objetivo de todo negocio debe ser lograr que los ingresos superen a los egresos, lo cual será un indicio de que el capital de trabajo es positivo.
Fuentes:
Entrevista a Carlos Aguirre, Magíster en Finanzas y docente en la Universidad ESAN.
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