
Actualmente, el Perú y el mundo atraviesan una serie de problemas de contaminación, deforestación, pérdida de ecosistemas, etc. Esto afecta también a las organizaciones, que ahora velan por una gestión que promueva las políticas de regulación socioambientales. Así, sus actividades de producción son cada vez más sostenibles y acordes al crecimiento del cuidado ambiental actual.
Estas políticas son necesarias y muchas veces obligatorias para las compañías; además, las que las adopten pueden ganar diversos beneficios. Por ejemplo, desde marzo del 2016, los bancos deben evaluar los riesgos sociales y ambientales antes de financiar todo proyecto superior a los 10 millones de dólares.
Esta medida fue adoptada por la Superintendencia de Banca y Seguros del Perú (SBS) y busca evitar conflictos sociales y la paralización de proyectos. Estos dos son factores que pueden afectar los proyectos de una organización. Por ello, además de evitarlos, la compañía ganaría el financiamiento y la confianza de una entidad bancaria, al mismo tiempo que trabajaría en pro de las comunidades locales.
Otro beneficio es la adopción de un sistema de control ambiental. Las políticas llevan a la empresa a la acción, y es allí cuando se desarrollan estrategias y sistemas que permiten, con eficacia, velar por un desarrollo sostenible. Con dichos sistemas, una organización puede:
Una vez que una organización posee una política socioambiental, provoca un acercamiento de los clientes, consumidores, potenciales clientes, socios o proveedores. Todos ellos tendrán conocimiento absoluto sobre los cuidados que la compañía tendrá de ahora en adelante, de los esfuerzos y -por supuesto- los resultados que espera obtener.
A nivel interno, otra ventaja está en alinear a todos los colaboradores hacia un mismo objetivo. Cada profesional en la empresa sabrá cuál es su rol social, ambiental y el compromiso que tendrán a corto y largo plazo. A nivel externo, entre tanto, la imagen institucional de la organización se verá favorecida, al igual que la marca como tal.
Estos son algunos de los motivos y beneficios que justifican que una compañía emplee profesionales especializados en desarrollo sostenible. Solo así la empresa podrá estar a la vanguardia, al seguir tendencias de sostenibilidad que aseguren su crecimiento.
Fuentes:
Gestión. "Bancos deberán evaluar los riesgos sociales y ambientales antes de financiar un proyecto".
Social Progress Imperative. "Índice de progreso social 2017".
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
El debate sobre el sistema de salud peruano suele centrarse en la construcción de nuevos hospitales, pero ampliar la infraestructura no necesariamente resuelve por sí sola las brechas de atención. La falta de personal, la concentración de pacientes y las debilidades en la gestión también condicionan la capacidad de respuesta del sistema. César Neves, director de la Maestría en Gerencia de Servicios de Salud de ESAN, analiza en Sol TV por qué fortalecer el primer nivel de atención y mejorar la gestión de los recursos resulta clave para descongestionar los hospitales y brindar un servicio más eficiente.
El Perú cuenta con recursos para enfrentar los efectos de los fenómenos climáticos, pero la falta de planificación y capacidad de ejecución limita su impacto en la prevención. Ante un eventual Fenómeno de El Niño, el reto no solo será disponer de presupuesto, sino convertirlo en obras, medidas de mitigación y acciones que protejan a la población y reduzcan el golpe sobre sectores como la pesca, agricultura y manufactura. César Augusto Rázuri, profesor de ESAN School of Government y experto en modernización del Estado, analiza las principales brechas de gestión y las medidas que deberían priorizar las próximas autoridades.
Aunque la mayoría de los sismos que se registran en el Perú son de baja magnitud, el verdadero riesgo está en la alta vulnerabilidad de las zonas donde ocurren y en la falta de planificación territorial. Mary Mollo, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres y profesora de la Maestría en Gestión Pública de ESAN, explica por qué la prevención no depende únicamente de monitorear la actividad sísmica, sino también de conocer las fallas geológicas, evitar la ocupación de áreas de riesgo y fortalecer la capacidad de las autoridades para incorporar la gestión del riesgo en la planificación del territorio.