
Con la promulgación de la Ley n.o 31335, "Ley de perfeccionamiento de la asociatividad de los productores agrarios en cooperativas agrarias", se reconoce el papel fundamental que estas cumplen en el desarrollo de la agricultura familiar. Según el Censo Nacional de Cooperativas 2017 del Ministerio de la Producción (Produce), existe un total de 395, de las cuales cerca del 30 % corresponden al sector agrario.
Hace poco, y en coordinación con el también profesor de la Maestría en Administración de Agronegocios de ESAN, William Arteaga, realizamos un estudio sobre los factores o las variables que impactaron de manera positiva en el éxito de las organizaciones agrarias que ejecutaron un plan de negocio con Agroideas. Entre las variables estudiadas destacan el tamaño de la propiedad, la calidad del suelo, la disponibilidad de agua, la infraestructura productiva y el nivel de asociatividad. En este último punto, encontramos que las organizaciones cuya forma asociativa siguió el modelo cooperativo tuvieron mayor éxito que las pequeñas asociaciones.
A la fecha se han financiado 1 622 planes de negocio y 287 proyectos de reconversión productiva. Del total de organizaciones atendidas, se beneficiaron 169 cooperativas agrarias en el Perú. Esta cifra, tomando como referencia la información de 2017, revela que Agroideas intervino en el 43 % del universo de cooperativas agrarias en el país, es decir, acompañó a 16 271 productoras y productores asociados a una cooperativa.
Los resultados del Censo Nacional de Cooperativas 2017 permitieron conocer el desempeño de este modelo organizativo. Según el censo, el 31.3 % de las cooperativas que perteneció a un gremio con fines empresariales percibió como su principal beneficio la obtención de asistencia técnica y/o capacitaciones. Asimismo, un 22.7 % accedió a mercados locales y nacionales para la venta de sus productos.
El gran reto que se presenta ahora son esas 1 740 asociaciones de productoras y productores, y todas las organizaciones agrarias que puedan presentar una propuesta de plan de negocio. La asociatividad bajo el modelo cooperativo funciona, pero dependerá mucho del fortalecimiento de la gestión empresarial para garantizar la sostenibilidad y de comprender que la asociatividad va más allá de la formalización agraria.
Según nuestra normativa, una asociación es una organización estable de personas naturales o jurídicas, o de ambas, que, a través de una actividad común, persigue un fin no lucrativo y, para acceder a los fondos concursables o no reembolsables (Agroideas, Procompite, Proinnóvate, etc.), justifica su constitución. Sin embargo, su fortalecimiento debería devenir en la constitución de la cooperativa, como ha sucedido en muchas de las asociaciones apoyadas por Agroideas. ¿Qué otros retos pendientes existen para impulsar la asociatividad? Déjanos tu opinión.
Magíster en Gestión Pública y Licenciado en Administración de Empresas. Jefe de la Oficina General de Inversiones y Proyectos del Ministerio de Economía y Finanzas. Ex Director General de Economía y Financiamiento Ambiental del Ministerio del Ambiente y ex Director Ejecutivo de AGROIDEAS. Docente de posgrado de la Universidad ESAN, con experiencia en inversión pública, financiamiento, competitividad y gestión de proyectos.
Para asegurar que el financiamiento estatal beneficie de verdad a las empresas del sector agrario en el Perú, se requiere un trabajo más articulado entre los tres niveles de Gobierno y un verdadero entendimiento de las necesidades particulares de cada negocio.
Procompite podría haber impulsado más la inversión y ejecución de presupuesto de los Gobiernos regionales y locales si se hubiesen publicado las normativas de manera oportuna. Esta situación debe revertirse con urgencia durante este 2025.
El tridente compuesto por las cooperativas, las empresas tractoras y el Estado es indispensable para establecer las estrategias necesarias que impulsen el crecimiento del sector agrario. ¿Qué acciones son más necesarias?