
¿Por qué la acreditación de establecimientos de salud va más allá del certificado?
¿Por qué la acreditación de establecimientos de salud va más allá del certificado?
Los procesos de acreditación permiten identificar las brechas que afectan la atención y a ordenar las decisiones de gestión. Su verdadero valor surge cuando los estándares alcanzados se convierten en mejoras sostenibles.
Los estándares de acreditación impulsan la mejora continua de los establecimientos de salud cuando se aprovechan para detectar brechas, ordenar procesos y fortalecer la seguridad asistencial. En 2024, el 62 % de los usuarios reportó satisfacción con la atención en consulta externa del primer nivel, según el Ministerio de Salud (Minsa). Este contexto plantea tres retos: evaluar, optimizar y sostener el nivel de calidad alcanzado.
¿Cómo se desarrolla un proceso de acreditación en el sector salud?
La acreditación permite examinar el establecimiento desde una perspectiva integral, no solo desde el trato al paciente. El Minsa organiza los estándares nacionales de calidad en tres macroprocesos: gerenciales, prestacionales y de apoyo, cada uno orientado a verificar distintos aspectos del funcionamiento institucional.
Los macroprocesos gerenciales examinan la conducción, planificación, organización y gestión de recursos humanos y económicos. Los prestacionales se enfocan en la labor médica y asistencial, incluida la seguridad clínica, la toma de decisiones y la continuidad de la atención. Los de apoyo revisan servicios como farmacia, laboratorio, esterilización y mantenimiento.
La acreditación se divide en dos fases. En primer lugar, la autoevaluación obligatoria permite identificar brechas frente a los estándares establecidos. Una vez alcanzado el nivel mínimo requerido, se realiza una evaluación externa a cargo de representantes del Minsa para verificar de forma objetiva la calidad en los procesos del centro de salud.
¿Cómo convertir las brechas identificadas en acciones concretas de mejora?
El establecimiento debe priorizar los problemas detectados según su impacto, definir el tipo de intervención requerido y ejecutar las siguientes acciones con plazos e indicadores que permitan comprobar los resultados:
- Clasificar y priorizar brechas. No todas las deficiencias requieren la misma respuesta. Conviene considerar su impacto, en especial si involucran seguridad del paciente, control de infecciones o historias clínicas, así como la viabilidad de las soluciones según los recursos disponibles y las capacidades de gestión interna.
- Definir el tipo de intervención. Los problemas con una causa única y conocida pueden resolverse mediante un plan operativo, mientras que las brechas complejas requieren proyectos de mejora de la calidad.
- Estructurar acciones medibles. Cada brecha priorizada debe traducirse en actividades concretas que especifiquen lo que se hará, quién será responsable, cuándo deberá completarse y cómo se verificará.
¿Qué rol cumplen los indicadores para mantener la acreditación?
Los indicadores permiten monitorear de manera continua el desempeño del establecimiento, detectar desviaciones y sostener los estándares de calidad alcanzados. Estas son sus funciones:
- Previenen retrocesos. El seguimiento continuo permite detectar desviaciones y evitar que los equipos retomen prácticas anteriores tras superar la evaluación externa.
- Facilitan decisiones basadas en evidencia. Convierten datos cotidianos en información objetiva para orientar ajustes oportunos en la gestión sanitaria.
- Sostienen compromisos de mejora. Permiten verificar avances, establecer nuevas metas y mantener niveles adecuados en servicios críticos de atención.
- Orientan recursos e incentivos. Algunos indicadores se vinculan con convenios de gestión y mecanismos presupuestarios que refuerzan las prioridades institucionales.
- Preparan la reacreditación. El monitoreo periódico facilita las autoevaluaciones y permite identificar con anticipación brechas que podrían afectar la renovación.
La acreditación de un establecimiento de salud representa un punto de partida para sostener una cultura de calidad, no solo el cumplimiento de requisitos. Su continuidad depende de convertir las brechas en mejoras, monitorear indicadores y fortalecer la capacidad de gestión.
Si quieres desarrollar estas competencias, participa en el Programa de Alta Especialización en Gerencia de Servicios de Salud de ESAN.
Referencias
Magister en Gerencia de Servicios de Salud por ESAN, Especialista en Medicina Interna, Diplomado en Auditoria Médica por la UNMSM y Diplomado en Gestión del Riesgo en el Sector Salud por Florida International University. Actualmente se desempeña como Consultor de Gestión en Salud de la clínica Ricardo Palma y Clinica Padre Luis Tezza y docente universitario de postgrado en ESAN y FRIESAN. Presidente de la Federación Peruana de Administradores de Salud. Ex-Director Médico de la clínica Centenario Peruano Japonesa, Ex-Director Médico de La Positiva EPS, Ex-Gerente de Calidad y Auditoría Médica de las Clínicas Maison de Santé y ha sido Consultor en Gestión Hospitalaria y Auditoria Medica de la clínica Avendaño.
- Docente en Formulación de contratos y convenios para instituciones de salud
- Docente en Gestión de reclamos en salud: del reclamo a la satisfacción
- Docente en Gestión Estratégica de la Facturación Médica en el Sector Privado
- Docente en Maestría en Gerencia de Servicios de Salud
- Docente en Maestría en Gerencia de Servicios de Salud Semipresencial
Otros artículos del autor
¿Cómo sostener la salud en el Perú sin sacrificar su calidad?
Para sostener una institución de salud en el Perú, es imprescindible cuidar sus recursos con el mismo rigor con que se cuida a cada paciente.
¿La gestión es el principal problema de la salud peruana?
La falta de continuidad en políticas públicas de planificación y consistencia entre los gestores explican gran parte de la baja calidad y eficiencia del sistema sanitario peruano.
El rol de la gestión hospitalaria en la calidad sanitaria
La gestión hospitalaria determina los servicios de salud de alta calidad con eficiencia operativa, así como el compromiso institucional con la seguridad del paciente y los excelentes resultados clínicos.
