
El período de recuperación de la inversión (PRI) es un indicador que mide en cuánto tiempo se recuperará el total de la inversión a valor presente. Puede revelarnos con precisión, en años, meses y días, la fecha en la cual será cubierta la inversión inicial.
Para calcular el PRI se usa la siguiente fórmula:
PRI = a + (b - c)
d
Donde:
a = Año inmediato anterior en que se recupera la inversión.
b = Inversión Inicial.
c = Flujo de Efectivo Acumulado del año inmediato anterior en el que se recupera la inversión.
d = Flujo de efectivo del año en el que se recupera la inversión.
Así, los datos son:
a = 1 año
b = 200,000
c = 97,500
d = 101,250
Reemplazando los valores en la fórmula:
PRI = 1 + (200,000 - 97,500) = 2.012345679 años
101,250
Para determinar el número de meses se resta el número entero y luego se multiplica por 12:
0.12345679 x 12 = 1.48 meses
Para expresar el número de días restamos nuevamente el número entero y multiplicamos la fracción por 30 que es el número de días:
0.48 x 30 = 14.4 días
Así, en este ejemplo tenemos que la recuperación de la inversión tomará 2 años, un mes y 14 días.
Enrique Santa Cruz, profesor del Diploma Internacional en Finanzas Corporativas de ESAN, nos cuenta que tanto en Perú como en otros países se han realizado encuestas sobre el uso de indicadores financieros en las empresas latinoamericanas y se ha determinado, contrariamente a lo que se podría pensar, que el indicador más empleado es el período de recuperación de la inversión (PRI).
"Hay mucha avidez por parte de los emprendedores y empresarios por saber en cuánto van a recuperar la inversión", añade el profesor. Sin embargo, advierte que si dicho indicador no está acompañado de otras mediciones puede ser engañoso.
Según Santa Cruz, el PRI depende mucho de la industria en la que se desarrolla la compañía. A manera de ejemplo menciona el caso de las salas de cine: la expansión de este negocio se ha dado en forma de cadenas con la instalación de locales que no son propios, sino alquilados o con derecho de superficie. En estos casos, refiere, hay mucha inversión en mobiliario en un espacio que no le pertenece a la empresa, y el período de maduración no es corto sino mucho más largo.
"Esto no significa que los proyectos no sean rentables. De hecho lo son, pero se da el caso de negocios cuyo período de maduración es lento: al principio tienen con pocas ventas y sus ingresos importantes están una vez que el negocio ya se ha afianzado. En consecuencia, un indicador como el PRI diría que la recuperación de la inversión se dará en un período muy largo, lo cual podría ser desalentador", señala el experto en finanzas.
FUENTES CONSULTADAS:
Entrevista con Enrique Santa Cruz, profesor del Diploma Internacional en Finanzas Corporativas de ESAN.
Artículo "Aplicación de la Evaluación Financiera: Período de Recuperación de la Inversión (PRI)" publicado por la Biblioteca virtual del Instituto de Sonora de México en:
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