
No importa el país en el que se encuentre una compañía, existe un lenguaje contable mundial para todas las organizaciones. Esto es, las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), implementadas por la International Accounting Standards Board desde el año 2000. Sin embargo, recién desde el 2011 todas las empresas del Perú sujetas a la supervisión de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) están en la obligación de aplicarlas. Se incluyen con exactitud aquellas que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima.
Las NIIF nacieron gracias a la globalización. Con el paso del tiempo, cada vez más las compañías deben guiarse de parámetros comunes, que permitan la transparencia y comunicación entre todas ellas. Se trata de un conjunto de normas utilizadas a nivel internacional para que las finanzas sean más comprensibles, rompiendo así las fronteras. Por ejemplo, utilizando el lenguaje de las NIIF se puede convencer a un inversionista extranjero de que apueste por un proyecto peruano. Esto mediante una explicación de las finanzas, rentabilidad y pormenores locales.
La obligación de las organizaciones peruanas hace que cada cierto periodo de tiempo estén sujetas a preparar informes de NIIF para las auditorías comunes de la SMV. Esto debido a que se encuentran en un ámbito de competencia dentro de la Bolsa de Valores de Lima. Pero aquellas que no cotizan no están sujetas a presentarlos; no obstante, todas las empresas obtienen beneficios si incorporan las normas en sus áreas de contabilidad. Por ser un lenguaje contable internacional, facilitan el análisis de datos y la comparación de información en el mercado competitivo.
Las NIIF abarcan un amplio sector de actividades contables. Por ejemplo, están presentes en los estados de situación financiera de una compañía, el estado de resultados integrales, el estado de flujo de efectivo y los estados de cambio de patrimonio.
No solo los profesionales en las áreas contables necesitan capacitarse sobre estema. Los gerentes financieros, analistas de banca y los ejecutivos encargados de tomar decisiones en una empresa requieren una comprensión eficaz de esta normativa. Esto les permitirá a las organizaciones ser más competitivas, apuntar a mercados más grandes y obtener mayores oportunidades de inversión.
También te puede interesar:
Fuentes:
Gestión. "La importancia de conocer las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF)".
Ministerio de Economía y Finanzas. "Normas Internacionales de Información Financiera - NIIF".
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
La XXIII Encuesta Anual de Ejecutivos de la Cámara de Comercio de Lima vuelve a ubicar a ESAN en el primer lugar de las preferencias en la categoría de educación posgrado. Este resultado confirma la confianza sostenida del empresariado en una institución que también ocupa el primer lugar en los principales rankings internacionales como QS y Financial Times.
César Puntriano, profesor de ESAN Business Law, advirtió en Sol TV sobre la intensa fiscalización de Sunafil para 2026, centrada en la seguridad y salud en el trabajo (equipos de protección, exámenes médicos). Principalmente recomendó cumplir con la equidad salarial e instó a las empresas a responder las "cartas inductivas" para evitar contingencias legales.
Ana Reátegui, directora general de Administración de ESAN y docente de los Programas de Finanzas en ESAN, detalló en ATV+ cómo los megaconciertos en Lima activan un potente ecosistema económico, atrayendo incluso a turistas de países vecinos que no reciben a artistas exclusivos. La experta subrayó que este "efecto multiplicador" beneficia a diversos sectores y que los estadios se han revalorizado como activos de real estate, superando en ocasiones su rentabilidad deportiva.