
Forjar y conservar una relación duradera con los clientes es una preocupación frecuente en las empresas. Principalmente, cuando se trata de consumidores que representan el porcentaje más elevado de ganancias en una organización. Entonces, la tarea resulta delicada y requiere de un especialista altamente capacitado. Aquí entra en juego la figura del Key Account Manager, también conocido como Ejecutivo de Cuentas Claves.
El Key Account Manager (KAM) es el profesional que tiene bajo su responsabilidad la gestión de las cuentas claves en una empresa. Aquellas que no solo otorgan un importante flujo de ingresos económicos a un negocio, sino que además son cruciales para el futuro del mismo.
Lloch, López y Eusebio (2005) indican que "la existencia de la figura del Key Account Manager fomenta asimismo una mayor orientación de la empresa a sus clientes". En tal sentido, afirman que el KAM se ha convertido en una pieza clave en la visión estratégica de una organización y en uno de sus activos más trascendentes.
Y es que la gestión de cuentas clave no es una labor más. Se trata de una de las funciones más influyentes ya que ayudan a mantener las relaciones laborales con los socios más valiosos de una organización. Este es un factor decisivo. Según información de HubSpot, las cuentas clave tienen entre 60 y 70% más probabilidades de cerrarse que las nuevas. Además, requieren 33% más inversión que el promedio.
Muchas personas confunden estos términos, pero ambos poseen diferencias muy marcadas. La principal es que el Key Account Manager solo se encarga de administrar las cuentas de mayores rendimientos financieros. Por su parte, el Account Manager gestiona el resto de cuentas existentes en una organización.
En tal sentido, mientras que el Account Manager puede manejar un gran número de clientes, el Key Account Manager solo se ocupa de un número reducido. Sin embargo, esto puede variar según la dinámica de la empresa y su forma de trabajo. Además, en algunos casos, el KAM puede respaldarse de un equipo de apoyo –generalmente denominado OneAccountTeam– para gestionar adecuadamente las cuentas.
Estas son las obligaciones que contempla el cargo de Key Account Manager en la gestión comercial de una empresa:
El KAM debe identificar los insights (feedback, datos internos, etc.) del cliente a su cargo. Establecer un análisis 360° del mismo le ayudará a detectar oportunidades potenciales de negocio en relación al ciclo de vida del cliente. Para ello, el ejecutivo debe transformarse en un experto del negocio de su cliente y entender a fondo su ecosistema. Esto incluye comprender el proceso de compra interno de la empresa.
El Key Account Manager ejerce la función de conector entre la empresa y el cliente. Para ello, debe ocuparse de fortalecer vínculos con los clientes más importantes. Estas relaciones sólidas serán fundamentales para el futuro del negocio.
Por otro lado, el Key Account Manager tendrá que reconocer a las personas claves en la elección de compra del cliente. Como pueden ser los interlocutores, influenciadores u otras figuras relevantes en la toma de decisiones.
Este profesional no solo debe estudiar al cliente, sino que también tiene que comprometerse con los objetivos de éste. El Key Account Manager debe contribuir a que se cumplan las expectativas de los planes de negocio de cada cuenta, optimizando recursos y capacidades para conseguir sostenibilidad y rentabilidad de los proyectos a largo plazo.
Otra función en la labor del Key Account Manager es diseñar planes estratégicos de cuenta. Para ello, tendrá que trabajar junto al equipo profesional del cliente. El KAM tendrá que realizar un control periódico de los proyectos en marcha o que se están proponiendo, utilizando los principales indicadores (KPIs).
Por último, el Key Account Manager debe elaborar planes y estrategias que tengan la finalidad de consolidar la marca de su cliente. Este trabajo se realiza con el apoyo del departamento de marketing y permite que el KAM consiga una diferenciación con la competencia.
En conclusión, el Key Account Manager cumple con la compleja tarea de convertir a los clientes en socios comerciales a futuro. Para lo cual asume un rol de colaborador, facilitador y solucionador de problemas de las cuentas claves de una organización.
Consultado a: José Carreras, docente de ESAN Graduate School of Business
Fuentes bibliográficas:
ESERP 35. ¿QUÉ ES UN KEY ACCOUNT MANAGER Y QUÉ FUNCIONES TIENE?
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
¿Puede un cambio regulatorio mejorar la calidad de la atención médica que reciben millones de peruanos? La propuesta para convertir a Susalud en un organismo regulador reabre el debate sobre la supervisión, fiscalización y capacidad de respuesta del sistema de salud. Guillermo Alva, profesor del Programa de Alta Especialización en Gerencia de Servicios de Salud de ESAN, analizó en Gestión sobre los alcances de esta iniciativa, sus posibles beneficios y los desafíos que aún deben resolverse para lograr servicios más eficientes y mejores estándares de atención.
¿Limitar la garantía de alquiler hará más justo el mercado inmobiliario? La propuesta de regular la fianza arrendaticia busca proteger a los inquilinos y reducir abusos, pero también pone sobre la mesa la falta de confianza entre las partes. Pedro Sevilla Almeida, director de la Maestría en Gestión y Desarrollo Inmobiliario de ESAN, analiza en Infobae por qué una reforma efectiva requiere algo más que nuevos límites y cómo diseñar reglas que aporten mayor formalidad, previsibilidad y equilibrio al mercado de alquileres.
En un contexto donde los consumidores exigen mayor transparencia, las promesas ambientales sin respaldo pueden convertirse en un riesgo para la reputación y la confianza. El greenwashing no solo expone a las empresas a cuestionamientos éticos, sino también a sanciones y pérdida de credibilidad. Enrique Louffat, profesor principal en los Programas en Administración del MBA, Maestrías Especializadas y de Educación Ejecutiva de ESAN, analizó en Gestión cómo identificar estas prácticas y por qué la sostenibilidad debe ir más allá del discurso corporativo.