
La innovación social es un concepto que ha ganado cada vez más importancia con el paso de los años, por su impacto en la generación de soluciones más eficientes e innovadoras a los problemas sociales. ¿Qué variables deben considerarse para su aplicación?
Las desigualdades evidencian una devastadora realidad para un porcentaje importante de la población mundial, por lo que hoy se requieren iniciativas urgentes para reducir sus consecuencias. La innovación social constituye una respuesta viable a los diversos desafíos relacionados con esta problemática, como descubriremos a continuación.
Puede definirse como un proceso de creación, imposición y difusión de prácticas sociales novedosas o innovadoras en distintas áreas de la sociedad. Dichas prácticas constituyen soluciones más eficientes, sustentables y justas a problemas que afectan a la sociedad en su conjunto, como la discriminación, el cambio climático, la violencia o la pobreza.
Si bien este concepto es relativamente nuevo y aún no existe consenso respecto a la definición de la innovación social, la mayoría de expertos coinciden en la búsqueda de soluciones a problemas que afectan el bienestar de la sociedad actual. En ese sentido, cada vez son más las empresas y los gobiernos la emplean como herramienta para impulsar cambios a favor de un desarrollo más sostenible.
Otra característica importante de la innovación social es que puede provenir, incluso, de personas individuales (académicos, civiles, etc.), es decir, no es un enfoque de trabajo exclusivo de organismos públicos y privados. Solo se necesita capacidad para pensar en ideas distintas y una actitud o predisposición para ejecutarlas en la realidad.
El creciente interés por la innovación social ha incrementado la demanda de mecanismos que determinen cuán efectivos e impactantes son los enfoques de las empresas a largo plazo. En ese sentido, se han identificado cinco variables a tomar en cuenta:
En la actualidad, cada vez más organizaciones llevan adelante proyectos encarados desde diversas perspectivas y disciplinas, pero enfocados bajo el concepto de la innovación social. Algunos se enfocan en el bienestar de la fuerza laboral y el comercio equitativo, mientras que otros buscan diseñar soluciones sencillas para resolver problemas persistentes en comunidades de sus zonas de influencia.
La innovación social permite diseñar una infinidad de estrategias tan variadas como la propia creatividad humana. No obstante, para incentivar este tipo de proyectos, también es necesario contar con la preparación y las habilidades necesarias.
Referencias
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