Fraude digital amenaza a 3 de cada 4 limeños, ¿cuál es el más peligroso hoy?

Fraude digital amenaza a 3 de cada 4 limeños, ¿cuál es el más peligroso hoy?

El crecimiento de los canales digitales también ha ampliado la exposición de los usuarios a nuevas modalidades de fraude, desde mensajes y enlaces falsos hasta estafas en compras por internet y robo de datos personales. En este contexto, la prevención requiere no solo mayor atención de los usuarios, sino también mecanismos de verificación capaces de detectar operaciones sospechosas. Daniel Chicoma, profesor de ESAN Graduate School of Business, analiza en Gestión las modalidades de fraude más extendidas, sus principales riesgos y las medidas que pueden adoptar las personas y las entidades financieras para reducir su impacto. 

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El fraude digital crece a ritmo acelerado en el país. Esta expansión se verifica en un entorno en el que cada vez más peruanos usan los canales digitales para realizar sus operaciones financieras y compras, ¿qué consecuencias tiene?

Así, el 73.5% de los peruanos afirmó haber experimentado al menos un intento de fraude digital (llega al 75% en Lima) durante el último año y más de uno de cada tres (36.5%) lo sufrió varias veces, según reveló un informe de Experian.

“El fraude ya pasó a ser algo de un evento casual, pasó a ser parte de la cotidianidad de los canales digitales”,enfatizó Alfredo Monasi, pre sales specialist data analytics de Experian.

En esa línea, el buró de crédito halló que casi nueve de cada 10 peruanos percibe un aumento de los intentos de fraude este año respecto del 2025.

Además, el 95% considera que el fraude ocurre con frecuencia y dos de cada tres (67%) que sucede muy frecuentemente.

“Todo el mundo está (cada vez más) consciente de los riesgos que suponen las diferentes alternativas digitales para transferencias y la facilidad de los pagos. Por eso es muy importante que todos los bancos y billeteras (digitales) incluyan procesos para verificar quiénes son las partes intervinientes”, dijo Daniel Chicoma, docente de Esan.

Exposición

El informe referido indica también que la exposición al fraude es general y se extiende al entorno cercano, pues el 71% de los encuestados dijo conocer a alguien que fue víctima de ese delito durante el último año.

“Más que un riesgo aislado, el fraude forma parte de una experiencia compartida por una proporción importante de la población”, recalca Experian.

La incidencia es alta en casi todas las edades, aunque su mayor nivel abarca a las personas de 35 a 44 años (76%). Sin embargo, el impacto no se concentra únicamente en los usuarios más jóvenes.

“La gran mayoría de fraudes reportados por los encuestados siguen siendo lo tradicional, algún tipo de phishing (modalidad de ciberataque a través de mensajes o correos electrónicos con avisos falsos) o de ingeniería social (técnica por la cual se manipula psicológicamente al usuario, por ejemplo, mediante chats)”, refirió Monasi.

En ambos casos, el objetivo del delincuente es extraer información personal del usuario, por ejemplo, sus contraseñas bancarias.

Incidencia

De los 1,000 encuestados, 735 afirmaron haber sido víctimas de al menos un intento de fraude en el último año. De ese grupo, casi la mitad, el 49%, admitió que alguno de esos intentos se concretó, mientras que el 51% logró evitar que se materializara.

En el segmento en el que el fraude se llevó a cabo, ocho de cada 10 aseguraron haber sufrido "alguna pérdida de dinero" .

En su mayor parte (alrededor del 30%), las pérdidas fueron de entre US$ 50 y US$ 200, detalló Monasi, al mecisar que esa afectación fue por operación fraudulenta, ya que la persona pudo haber sido víctima de fraude en más de una ocasión en el último año.

Pero las consecuencias del fraude digital no se limitan a lo económico. El 66% de los encuestados reconoce el estrés o la ansiedad como un efecto.

“Esa consecuencia económica (del fraude) también me da una desconfianza, me empieza a dar ansiedad, me preocupo, empiezo a desconfiar un poco de los canales digitales”, explicó Monasi.

Modalidades

El referido estudio también consultó: ¿cuáles cree que son los fraudes más comunes actualmente? En primer lugar, se ubicaron las estafas en compras por Internet (55% de las mujeres y el 52% de los hombres dio esa respuesta); seguidas por mensajes o enlaces falsos (55% y 51%, según el género) y robo de datos personales (54% y 53%, respectivamente).

Para Chicoma, la modalidad más "masiva" hoy en día de fraude son los mensajes de texto que informan al usuario que ha ganado un premio o sorteo, o una beca, o que tiene una multa de tránsito. En esos casos es importante que la persona, en principio, no confíe, y que no comparta su información sensible con cualquier sospechoso, advirtió.

Utilización de la IA concentra el 4% de las estafas informáticas reportadas

Los enlaces que parecen auténticos, las páginas o aplicaciones falsas y las llamadas que simulan provenir de entidades conocidas muestran que una parte importante del fraude tienen un común denominador: buscan aparentar legitimidad para que la persona continúe con la operación.

La interacción con IA, según el buró de crédito Experian, representa el 4% de los casos reportados de fraude, por lo que actualmente los mecanismos digitales tradicionales aún predominan entre las estafas.

Daniel Chicoma, de Esan, consideró que la modalidad de fraude más peligrosa son los mensajes de texto porque es de bajo costo, lo que permite al delincuente llegar a más potenciales víctimas. Además, no se puede rastrear al remitente, advirtió.

El especialista también alertó que cuando los delincuentes obtienen las contraseñas bancarias de los usuarios no "vacían" las cuentas de forma inmediata, sino gradualmente, sin que la víctima se percate, lo que implica una responsabilidad del banco de detectar una operación sospechosa, dijo.

Lee la nota original aquí.

Razón Social: Universidad ESAN
RUC: 20136507720

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