El Niño arriesgaría suministro de agua potable para casi 7 millones de personas: ¿en qué zonas?

El Niño arriesgaría suministro de agua potable para casi 7 millones de personas: ¿en qué zonas?

El fenómeno de El Niño 2026-2027 podría comprometer el suministro de agua potable para casi siete millones de personas en el Perú, debido al riesgo de sequías, huaicos e inundaciones. Mary Mollo Medina, profesora e investigadora de la Maestría en Gestión Pública de ESAN, advierte junto a otros expertos en el diario Gestión sobre la vulnerabilidad de los sistemas de abastecimiento y los desafíos para garantizar la continuidad del servicio, especialmente en Lima y Callao.

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La ocurrencia de condiciones extremas que trae el fenómeno de El Niño (FEN) entre este mes y marzo del 2027, con lluvias intensas en un sector del país y sequía en el otro; pone en riesgo no solo a población, viviendas, infraestructura pública y actividades productivas, sino también el suministro de agua potable, según alertan diversos reportes y proyecciones oficiales.

Gestión identificó, a partir de información de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) cruzada con datos del último censo nacional, que casi siete millones de habitantes potencialmente tienen en riesgo, precisamente, el acceso al suministro de agua potable, directa e indirectamente.

Para el verano próximo, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), en la costa norte y centro y en la sierra noroccidental se esperan lluvias por encima de promedios históricos asociados al FEN. En la costa sur y en la sierra centro occidental, se prevén lluvias entre normales y superiores a lo normal.

En contraste, en la sierra centro oriental y la sierra sur occidental, la citada entidad proyecta condiciones de precipitaciones pluviales entre normales e inferiores a lo normal, mientras que en la sierra sur oriental predominarían condiciones inferiores a lo normal.

Cae almacenaje en reservorios

Frente a esos pronósticos, la última semana, el Gobierno emitió un decreto supremo (DS 140-2026-PCM) que declara el estado de emergencia en diversos distritos de 17 departamentos por peligro inminente de déficit hídrico para el periodo 2026-2027, ante la disminución progresiva de los caudales de los ríos y de los volúmenes de agua almacenado en embalses.

Esa norma se suma al DS 116-2026-PCM, dado en agosto último que por el mismo motivo había declarado en emergencia a 15 departamentos por un lapso de 60 días calendarios.

De hecho, de los 18 reservorios a nivel nacional cuyo volumen monitorea el Senamhi, hasta este viernes, ocho se encontraban por debajo del 50% de su capacidad de almacenamiento. Entre ellos, están San Lorenzo, en Piura (36.5%); Tinajones, en Lambayeque (20.99%); Viconga, en Lima (10.53%); Lago Junín (37.81%).

Asimismo, en Arequipa, el Dique Los Españoles estaba al 15.4% y El Frayle al 37.88%; mientras que, en Cusco, el reservorio El Pañe estaba en 36.24%; y en Tacna, la presa de Paucarani estaba al 40%. En el caso del Sistema de Lagunas, ubicado en las alturas de Lima, que abastece a Sedapal, se encontraba al 69.48%.

Riesgo para empresas de saneamiento

Al mismo tiempo, el Sistema de Monitoreo y Pronóstico de Sequías Hidrológicas (Oasis) del Senamhi advirtió que, entre noviembre y enero próximos, el déficit de caudales podría poner en niveles de riesgo "medio" y "alto" de afectación a diversas Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento (EPS) a nivel nacional.

Los períodos de mayor probabilidad de afectación por sequía que ha identificado el Oasis son diciembre entrante, con 24 EPS con nivel "medio" y nueve con nivel "alto" de riesgo; y en enero del 2027, con 19 EPS en nivel "medio" y seis en nivel "alto" de riesgo por déficit hídrico.

Al respecto, la Sunass informó a Gestión que han identificado a 22 EPS que prestan servicio de saneamiento en los distritos declarados en emergencia por peligro inminente de déficit hídrico para el periodo de lluvias 2026-2027, mediante DS 140-2026 PCM y DS 116-2026-PCM.

Las EPS antes mencionadas y sus respectivos ámbitos de operación son los siguientes:

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Riesgo a otras EPS por huaicos

Ya en julio último, la Sunass había dispuesto que 32 EPS podrían utilizar, de manera excepcional, más de S/ 1,322 millones de sus fondos de inversiones y reservas para ejecutar acciones preventivas para proteger la continuidad de sus servicios de agua potable y saneamiento, ante situaciones de peligro inminente, como las intensas lluvias asociadas al FEN 2026-2027.

Entre esas 32 empresas se encontraban Sedapal, así como las que prestan servicios en Cañete, Ayacucho, Barranca, Chimbote, Huánuco, Huancavelica, Huaral, Moquegua, Huancayo, Pasco, Abancay, Piura, Cajamarca, Pisco, entre otras localidades.

Para el efecto, ese organismo regulador había modificado el Reglamento General de Tarifas de los Servicios de Saneamiento a fin de que pudieran realizar obras de preparación y respuesta ante el FEN.

Con los recursos antes citados, podrán construir o reforzar infraestructura de protección de sus sistemas de agua frente a huaicos o inundaciones, remoción de sedimentos en captaciones o provisión de equipos para reparación de redes y atención de emergencias, entre otros.

Considerando que, en todo el Perú, existen 50 EPS, la información brindada por el Senamhi y la Sunass significa que la mayor parte de estas empresas públicas estarían en riesgo de ver afectadas sus operaciones, sea por la caída de huaicos, inundaciones o la sequía.

Mayor peligro para Lima y Callao

La región con el mayor número de puntos críticos (362) vulnerables ante huaicos o deslizamientos es el departamento de Lima, sobre todo a lo largo de la Carretera Central, según el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). Abarcan 53 de esos puntos críticos a lo largo de la cuenca del río Rímac, entre el límite del departamento de Junín y Vitarte.

Al respecto, Mary Mollo, especialista en gestión de riesgos de desastres de ESAN, indicó que, solo en la zona de Chosica, existen 21 quebradas que se pueden activar por las lluvias. De ocurrir deslizamientos, pueden llegar al cauce del río Rímac y afectar el procesamiento de agua, afectando la calidad de la misma y la disponibilidad hídrica para la capital.

Por su parte, Francisco Dumler, exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento y expresidente de Sedapal, observó que, desde que ocurrió el último FEN del 2017 que afectó la provisión de agua para Lima hasta la fecha, las condiciones de la infraestructura que opera Sedapal para el tratamiento de agua en La Atarjea no han cambiado.

Recordó que, en 2017, cuando el FEN fue de magnitud "moderada", el caudal del río Rímac, que normalmente es de 45 metros cúbicos por segundo (m3/s), superó los 115 m3/s. Eso generó que La Atarjea cerrara sus compuertas y detuviera el suministro de agua potable hasta por seis días, debido a la caída de sucesivos huaicos que enturbiaron el agua e impedían su procesamiento.

En tal sentido, como no se ha mejorado esa infraestructura, de ocurrir ahora huaicos en un escenario de FEN "extraordinario", Dumler no descartó que la capital podría volver a quedar expuesta incluso a un periodo de mayor desabastecimiento de agua potable que en el 2017.

El experto, también profesor de Centrum PUCP, refirió que La Atarjea tiene capacidad para procesar 17 metros cúbicos de agua por segundo (m3/s), pero necesita tener capacidad para procesar, por lo menos, 25 m3/s para garantizar el abastecimiento actual y estar en capacidad de enfrentar fenómenos naturales.

Dado el crecimiento vegetativo de la demanda en la capital, al 2030, necesitaría procesar 30 m3/s y, para el 2035, por lo menos 35 m3/s, todo lo cual hace que necesario que Sedapal planifique su crecimiento, lo cual no sucede por los sucesivos cambios en su directorio.

Lee la nota original aquí.

Razón Social: Universidad ESAN
RUC: 20136507720

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